La Audiencia Nacional investiga la muerte de la última víctima española de la guerra de Irak

La familia de Teresa Esquivias interpuso una denuncia contra el Ministerio de Exteriores para depurar responsabilidades

El reconocimiento de la funcionaria como víctima del terrorismo por parte del Ministerio del Interior llegó cuatro meses después de su muerte

Aurora Muñoz

El 12 julio de 2010 murió Teresa Esquivias, la responsable oficial de telecomunicaciones de la embajada de España en Bagdad. Su familia ha defendido desde entonces que la funcionaria no falleció a causa de un aneurisma cerebral, como decían los primeros informes, sino por lo efectos de la explosión del atentado que tuvo lugar en abril de ese mismo año a 150 metros de la delegación diplomática. Los médicos especialistas en valoración de daños a las víctimas del 11-M le dieron la razón y fue reconocida como víctima del terrorismo cuatro meses después de su muerte.


El Ministerio se comprometió a estudiar el caso, como se recoge en una carta remitida a la familia en diciembre de 2010 por el gabinete de Trinidad Jiménez, la que era entonces ministra de Exteriores: “Este Departamento se está tramitando el correspondiente expediente de causas, que llevará a determinar, en su caso, la consideración de accidente de trabajo”. Dos años más tarde, continúan sin depurarse responsabilidades, por lo que el marido y los seis hijos de Esquivias han interpuesto una denuncia contra Exteriores que ha dado lugar a que el juez instructor Eloy Velasco y el fiscal Miguel Ángel Carballo comiencen una investigación.
Los abogados de la familia, María Ángeles Morcillo y Don Juan Carlos Rodríguez Segura, de Voces Contra el Terrorismo, atribuyen al ministerio cargos de omisión de auxilio, homicidio por imprudencia grave y delito contra los derechos de los trabajadores por infracción de la normativa de prevención de riesgos laborales y vigilancia de la salud con resultado de muerte, según se recoge en el documento presentado ante la Audiencia Nacional el pasado 13 de julio de 2011. “Queremos saber por qué no les hicieron una revisión médica tras el atentado. Eso podría haber salvado a mi madre”, reclama Ainhoa Caicedo (34 años), una de las hijas de la fallecida.
El atentado del 4 de abril de 2010 en Bagdad estalló un camión bomba a unos 150 metros de las embajadas alemana y española, contiguas en el barrio bagdadí de Al Mansurse. “Hemos encontrado trozos del vehículo de unos 40 kilos en la azotea y el jardín”, detalló el entonces encargado de negocios de la misión española, Antonio González-Zavala, en una conversación telefónica con El País. Poco después de esta explosión, se detonó un segundo artefacto, situado a mayor distancia.
“Yo estaba en mi despacho cuando vi las ventanas volar y sentimos impactos de metralla contra el bloque”, recuerda todavía el funcionario, que estuvo abrazado a Teresa Esquivias entre el primer y el segundo ataque, según se detalla en un correo electrónico enviado por la fallecida a sus familiares y amigos: “Estábamos Antonio y yo trabajando. (…) La detonación me desplazó, mi cabeza tocó el ordenador, me quedé sorda y con taquicardia, en medio de un polvo que no dejaba que viera nada (…) Nos abrazamos en mitad del pasillo y los GEOS [Grupo Especial de Operaciones] nos evacuaron a un búnquer acorazado dentro del edificio”.

Según el CESEDEN (Centro Superior de Estudios para la Defensa Nacional), la onda expansiva que provoca en el aire la detonación de un explosivo amplifica su efecto destructivo y se fuerza aún más si afecta a espacios cerrados. Este organismo determina que el área de acción de la onda expansiva de un camión pequeño es de 91 metros y la distancia mínima de evacuación debe respetarse a lo largo de 1.100 metros a la redonda.
Una médico forense del 11-M -que prefiere mantenerse en el anonimato- entregó un informe a la familia en el que establece un nexo de causalidad médico-legal entre el atentado y  el fallecimiento de la funcionaria. “El traumatismo producido por la propia onda expansiva sobre la pared arterial es capaz de provocar un debilitamiento en ese punto que, combinado con el síndrome de estrés postraumático, hace aumentar la presión arterial hasta que se produce la rotura del aneurisma”, recoge el documento.
La Ley de Reconocimiento y Protección Integral a las Víctimas del Terrorismo especifica que las acciones inmediatas tras un atentado son la asistencia psicológica y psiquiátrica, la atención sanitaria de urgencia dentro del sistema nacional de salud y la información específica sobre ayudas e indemnizaciones. La norma también detalla que las víctimas españolas de atentados terroristas en el extranjero están cubiertas a través del Consulado o de la delegación diplomática.
Sin embargo, la veintena de trabajadores que se encontraban en la embajada al producirse en atentado no fueron sometidos a ningún chequeo médico. “Nadie manifestó haber padecido daños, ni tampoco la voluntad de ser examinado”, se excusa González-Zavala, quien se encontraba al frente debido a la ausencia en aquel momento del embajador Francisco Elías de Tejada. Ambos están citados para declarar ante el juez el próximo 13 de Noviembre.

Teresa Esquivias llevaba más de diez años trabajando para el Ministerio de Asuntos de Exteriores en 2010. A sus 61 años había prestado servicio en Sarajevo, Quito, Bratislava y, los tres últimos años, en Bagdad. Cuando se produjo el ataque terrorista estaba preparando ilusionada su partida a Nueva York, ya que le faltaban cuatro meses para incorporarse a su nuevo puesto en la misión de España ante las Naciones Unidas. Dos semanas después de la bomba decidió tomarse un mes de permiso para organizar la mudanza desde Madrid.
“Mi mujer era recia, muy dura. Le quitaba importancia a los síntomas, pero nosotros empezamos a darnos cuenta de que algo estaba pasando porque la llamábamos y no contestaba. También había empezado a perder sensibilidad, hasta el punto de que llegó a ir con un talón roto porque ya no notaba el dolor”, cuenta su viudo, Jesús Caicedo, de 59 años. “Ella debía intuir que las cosas se habían empezado a torcer porque, a primeros de mayo, me alcanzó un maletín con los papeles del seguro de vida y rompió a llorar. La última vez que nos vimos pidió que me encargase de todo cuando ella muriese y llegó a decirle a mi padre que pronto nos dejaría”, rememora con tristeza Ainhoa.
Los dolores de cabeza eran constantes, tanto que entre sus efectos personales se encontró una maleta repleta de frascos de Advil, una marca estadounidense de ibuprofeno, un calmante utilizado para el alivio sintomático del dolor. Una vez que se reincorporó a la sala de cifras en Bagdad comenzó a vomitar con frecuencia, pero allí solo recuerdan haber visto a Esquivias “cansada y algo nerviosa”.

El 12 de julio, González-Zavala se encontró a la funcionaria sentada en el suelo. “Me dijo que le habían fallado las piernas, se quejaba de dolor de cabeza y me pidió que se la llevásemos al médico”, cuenta en la nota informativa sobre la atención médica dispensada a Esquivias que Exteriores envió por correo electrónico a la familia. Desde ese momento, la responsable de telecomunicaciones comienza un peregrinaje por cuatro hospitales en 48 horas, a pesar de encontrarse en una zona en conflicto.
Los servicios médicos del ejército norteamericano terminan diagnosticándole un derrame cerebral masivo y la evacúan al hospital militar de Landstuhl, situado en la base aérea de Ramstein (a 180 kilómetros de Frankfurt). Allí es intervenida de urgencia y tras la operación, permanece en coma inducido. “Solo me contaron que había sufrido una insolación. Nunca me explicaron por qué una indisposición cómo esa había terminado en un coma inducido”, denuncia el marido de la fallecida. Sin entender qué estaba sucediendo, Caicedo decide desplazarse a Alemania y se presenta en Landstuhl con un perfume que había comprado en el aeropuerto para su mujer. Al llegar solo encuentra su cuerpo ausente, con una cicatriz que divide su cráneo en dos mitades. “Estaba enchufada a una máquina y desahuciada.
No me habían preparado para enfrentarme a aquello”, relata con amargura. Tras desconectarla, Caicedo llamó a sus hijos, que esperaban noticias reunidos en la casa familiar. “Nos han engañado. Vuestra madre está muerta”, les dijo desesperado.
La familia defiende que el fallecimiento de la funcionaria se debió a una cadena de negligencias. “Los informes médicos reflejan que desde un primer momento se barajó un accidente cerebrovascular y, según hemos sabido por opiniones médicas al respecto, una actuación rápida hubiese evitado que el aneurisma fuese mortal. Sin embargo, la subsecretaria del Ministerio de Exteriores, María Jesús Figa, decidió no fletar un avión medicalizado”, denuncia la abogada del viudo de Esquivias, María Ángeles Morcillo, como portavoz de la familia.
En la nota que el Ministerio de Exteriores envió a la familia se recogen varias alusiones al traslado aéreo de la funcionaria. “La salida se va demorando y a las 18.30 [del día 13] nos informan de que Teresa no puede ser evacuada al tratarse de personar no militar y no norteamericano. El traslado solo sería posible si contase con una autorización al más alto nivel”, relata González-Zavala en este documento. El que fuera encargado de negocios de la misión española en Bagdad ha preferido no contestar a este periódico quién denegó la orden. En Exteriores todos guardan silencio desde el 15 de octubre de 2010, cuando se celebró el funeral de la funcionaria en la Capilla de Santa Cruz y el banco de las autoridades quedó vacío, a pesar de que la familia los había citado con dos meses de antelación.

Fuente: http://www.zoomnews.es/mundo/audiencia-nacional-investiga-muerte-de-ultima-victima-espanola-de-guerra-de-irak

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

La Boutique de las Lanas

Tu tienda especializada en Lana e Hilo... y mucho más!

Cris Chicote

Smart business & amazing looks

COCINA CON REINA

El blog personal de Aurora Muñoz Lara

Tilak

el blog de Ana de las Heras

Olga Rodríguez

Blog. Análisis y opinión

Blog de Mari Trini Giner, Periodista especializada en Comunicación Online y Eventos Culturales

Periodista especializada en Comunicación Online y Eventos Culturales. Amante del audiovisual. Viajera incansable.

Casigata en el zaguan

Pasa, echa un vistazo, y encuentra tu sitio en esta mi casa

Tu Marca Online

Blog sobre Gestión de la Presencia Online

Curiosidades de Social Media

El blog de redes sociales y marca personal de Marta Morales

soysocialmedia-reclaimed-20161222.wordpress.com/

Blog sobre Social Media con crítica y análisis. Cada lunes un nuevo articulo. SoySM ¿Tú también eres Social Media? :-)

A %d blogueros les gusta esto: